¿Qué requisitos debo cumplir para acceder al Trámite de Insolvencia de persona natural no comerciante?

Para que un deudor pueda aplicar a este procedimiento extrajudicial no es sólo encontrarse con su obligación en mora, sino que debe reunir unas condiciones específicas para renegociar o reestructurar su deuda con el acreedor o acreedores que tiene, y poder asistir a uno de los Centros de Conciliación legalmente autorizados por el Ministerio de Interior y de Justicia, o a una Notaría, evitando verse sometido a un proceso ejecutivo.

Si hay buena fe de parte del deudor moroso, al ser admitido en el trámite, en caso de encontrarse demandado en proceso judicial, éste se interrumpe, se suspenden los cobros pendientes y no se le pueden iniciar nuevos procesos, porque de haber mala fe de su parte se expone a ir a la cárcel en caso de comprobarse que accedió al procedimiento de insolvencia con el fin de defraudar a sus acreedores.

Mediante este trámite, las personas naturales no comerciantes podrán, tal como lo establece el Art. 531 de la Ley 1564 de 2012, podrá negociar sus deudas suscribiendo un acuerdo con sus acreedores, reafirmar los acuerdos privados realizados con éstos y liquidar su patrimonio.

La solicitud del trámite de negociación de deudas puede ser presentada por el mismo deudor o a través de un apoderado judicial, siguiendo el procedimiento de negociación de deudas señalado en el art. 538 de la Ley que se citó.

Los requisitos (documentos) para el deudor, según el art. 539 de la mencionada Ley, son:

· Presentación de un informe preciso sobre las causas que originaron la cesación de pagos.

· Presentación de una propuesta clara, expresa y objetiva para negociar las deudas, donde podrá incluir las daciones en pago con sus bienes para extinguir total o parcialmente una o varias de sus obligaciones.

· Relación completa y actualizada de todos los acreedores, según la prelación de créditos, indicando todos los datos personales y de contacto de cada uno de ellos, especificando el monto y los intereses adeudados, documentos en los que conste la obligación, la fecha en que se otorgó y la fecha en que vence el título, con corte al último día

calendario del mes inmediatamente anterior a aquel en que se presente la solicitud.

· Relación de todos sus bienes en el país y si tiene en el exterior, con sus valores y descripción, detallando si están sujetos a gravámenes y en el caso de inmuebles señalar si poseen patrimonio de familia o afectación a vivienda familiar, con corte igual al requisito anterior.

· Relación de los procesos judiciales, procedimiento o actuación administrativa patrimonial que esté adelantando el deudor o que se cursen en su contra, señalando juzgado de radicación y el estado actual en que se encuentra.

· Certificación de sus ingresos expedida por su empleador, si es del caso, o una declaración de estos, si es trabajador independiente.

· Expresión del monto total de los recursos con los que cuenta paga pagar las obligaciones, guardando para sí el valor de dinero que requiere para subsistir junto a la familia a su cargo, para conservar los bienes y para solventar los gastos que cause el trámite de insolvencia.

· Información de la sociedad conyugal o patrimonial vigente, si la hay. Aportar copia de la Escritura o de la sentencia que la haya liquidado, en caso de haber ocurrido dentro de los dos años anteriores a que se realice la solicitud del procedimiento de insolvencia.

· Discriminación de las obligaciones alimentarias que tenga a su cargo, con indicación de cuantías y beneficiarios de las mismas.

El objetivo de esta Ley es brindar una nueva oportunidad a los deudores morosos para que no se vean demandados durante tiempo indefinido, sino que tengan un mecanismo que les permita cumplir con sus obligaciones, según la prelación de créditos, quedando a paz y salvo, saliendo de las bases de datos para, en el evento de requerirlo, adquirir nuevos compromisos financieros.

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